Epilepsia focal resistente a fármacos:
qué es y qué nuevas alternativas de tratamiento existen en Chile
La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas crónicas más frecuentes del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a cerca de 50 millones de personas a nivel global, y se estima que alrededor de 5 millones viven con esta condición en la región de las Américas. Se trata de un trastorno caracterizado por una predisposición persistente del cerebro a generar crisis epilépticas, cuyas manifestaciones pueden ser muy distintas entre una persona y otra.
Un tipo particular es la epilepsia focal, en la que las crisis se originan en una región específica del cerebro. A diferencia de las crisis generalizadas, que comprometen ambos hemisferios del cerebro de forma simultánea, las crisis focales pueden expresarse con síntomas motores, sensoriales o incluso alteraciones breves de la conciencia, lo que en ocasiones dificulta su reconocimiento oportuno.
El desafío de la resistencia a fármacos
No todas las personas con epilepsia logran controlar sus crisis con los tratamientos disponibles. Se define como epilepsia fármacorresistente (o de difícil control) cuando las crisis persisten a pesar de haber probado adecuadamente al menos dos fármacos antiepilépticos. A nivel mundial, este escenario afecta a entre un 20% y un 30% de las personas que viven con epilepsia, de acuerdo con estimaciones recogidas en la guía clínica del Ministerio de Salud (MINSAL). Para quienes viven con esta condición, el impacto va más allá de las crisis: afecta la autonomía, la vida laboral y social, y con frecuencia se asocia a estigmatización.
En América Latina y el Caribe, la brecha es aún mayor: la región concentra más de 6 millones de personas con epilepsia activa, y más del 60% no recibe un tratamiento adecuado, principalmente por diagnóstico tardío y acceso limitado a especialistas y terapias, según un metanálisis publicado en la revista Epilepsia.
Una nueva alternativa terapéutica llega a Chile
En este contexto, en 2026 llegó a Chile cenobamato (comercializado como XCOPRI®), un medicamento indicado como terapia adyuvante para personas adultas con epilepsia focal que no ha respondido de forma adecuada al tratamiento con al menos dos antiepilépticos previos. Su llegada se suma a la de otros países de la región que ya cuentan con esta alternativa.
Los estudios clínicos publicados sobre este fármaco —incluido un ensayo aleatorizado controlado con placebo publicado en The Lancet Neurology— reportaron reducciones relevantes en la frecuencia de crisis focales en pacientes con epilepsia de difícil control, con un porcentaje de pacientes que alcanzó libertad de crisis durante el período de estudio. Como con cualquier tratamiento para epilepsia fármacorresistente, su indicación, dosis y seguimiento deben ser evaluados exclusivamente por un neurólogo tratante, considerando el historial clínico de cada paciente.
El diagnóstico oportuno y el seguimiento médico continuo siguen siendo claves para mejorar la calidad de vida de las personas con epilepsia. Si tú o alguien cercano presenta crisis que no se controlan con el tratamiento actual, consulta con un neurólogo para evaluar todas las alternativas disponibles.
Fuentes:
- Organización Mundial de la Salud – Epilepsy fact sheet
- MINSAL/DIPRECE – Guía de Práctica Clínica: Epilepsia en Adultos, Descripción y Epidemiología
- Alva-Díaz, C. et al. "Prevalencia e incidencia de la epilepsia en América Latina y el Caribe: revisión sistemática y metanálisis." Epilepsia, 62, 984– 996 (2021)
- Krauss, G.L. et al. "Safety and efficacy of adjunctive cenobamate (YKP3089) in patients with uncontrolled focal seizures." The Lancet Neurology, 19, 38–48 (2020)